Formación en línea para quien ya está trabajando y para los jóvenes que vienen detrás. Costos, ventas, modelo de negocio y certificaciones que sirven para conseguir empleo. Nacimos en La Guajira y de ahí son los profesores y los ejemplos; el aula se abre desde cualquier parte.
Suscripción anual desde $800.000 · Cursos sueltos desde $500.000 · Tres introductorios gratis
Tres líneas para quien ya tiene un negocio o está por montarlo, una de certificaciones para demostrarlo, una de herramientas — y Saber+ Semilla, gratuita para estudiantes de bachillerato, que financian las otras cinco.
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Un curso enseña. Una certificación además evalúa y deja constancia. Programas largos, con tutor, evaluación en vivo y una credencial con código que un empleador puede verificar.
Es un certificado de Saber+ con las horas cursadas, las competencias evaluadas y un código que se verifica en línea. Sirve para hoja de vida, para convocatorias y para procesos de proveedores. No es un título de educación formal ni una certificación del SENA: no somos una institución de educación superior y no lo pretendemos.
Video corto, taller para hacer con lo tuyo y un quiz que te dice si entendiste. Nada que necesite bajar quinientos megas ni estar conectado todo el día.
Ni una sola de hora y media. Se ven en el bus, en la fila del banco o en el rato muerto del negocio. Se descargan para verlas sin datos.
No se practica con el caso de una empresa que no se parece en nada a la tuya. Se practica con la venta de ayer, con el recibo del gas, con el producto que estás por sacar.
No pone nota: dice en qué se equivocó y por qué la otra respuesta era la buena. Se puede repetir las veces que haga falta.
Los cursos de negocio tienen de dos a tres encuentros en Riohacha, Dibulla, Maicao o Palomino, y son opcionales: quien está lejos hace el curso completo en línea. Quien puede ir, va — ahí se conoce la gente y se arman negocios entre gente.
Puedes comprar un curso y es tuyo, o suscribirte un año y abrir todo el catálogo. La suscripción sale a cuenta desde el segundo curso.
Todos los planes incluyen Saber+ Semilla completo y gratis. ¿Dudas sobre cuál te sirve? Escríbenos y te decimos.



Un estudiante de colegio público compite por la misma universidad que uno de colegio privado, con la mitad de las herramientas. Semilla existe para achicar esa distancia y es gratuita para cualquier estudiante de bachillerato del país. La financian las suscripciones y las cohortes de empresas.
Los profesores son de aquí y los ejemplos también: se costea el puesto de comida del mercado, se le pone precio a una pieza hecha a mano, se le arman las cuentas a la posada de seis habitaciones. Casos de negocio pequeño y de región, no de una fábrica de Medellín ni de una startup de Bogotá.
Eso no lo vuelve un producto local. El aula funciona con la señal que haya y las clases se descargan: el mismo curso sirve en Riohacha, en Valledupar, en Quibdó o en Bogotá. Los encuentros presenciales son en La Guajira y son opcionales — quien está lejos hace el curso completo en línea.





Alcaldías, cámaras de comercio, cooperativas, asociaciones de artesanas y empresas que operan en el departamento: se arma una cohorte cerrada con su gente, con los ejemplos de su sector y un informe de resultados al final.

Buscamos gente de La Guajira que sepa hacer algo bien y quiera enseñarlo: contadores, comerciantes con veinte años de mostrador, guías, cocineros, profesores, técnicos. No hay que saber grabar ni editar: eso lo ponemos nosotros.
Voces de la primera cohorte piloto, en Riohacha y Dibulla.
Yo vendía almuerzos hace nueve años y creía que me estaba yendo bien. Al mes de curso saqué la cuenta bien hecha y descubrí que el corrientazo de $12.000 me estaba costando $13.400. Subí a $15.000 explicando por qué y no perdí ni cinco clientes.
Mi hija estaba convencida de que para prepararse bien tocaba irse a Barranquilla. Hizo el de matemáticas por internet desde la casa, con los sábados presenciales en Riohacha, y subió noventa puntos en el simulacro. Y no tuvimos que mandarla a ninguna parte.
Llevo diecisiete años tejiendo y nunca me habían dicho que mi tiempo era un costo. Yo cobraba la mochila en $90.000 y me demoro doce días. Ahora la cobro en $180.000, la vendo igual de rápido, y aprendí a explicarle al cliente por qué vale eso.
No. Todo el aula funciona en el celular, incluidos los talleres y los quizzes. Los cursos que sí piden computador — Excel, por ejemplo — lo dicen en la ficha antes de que usted pague, y en los encuentros presenciales prestamos equipos.
Las clases se descargan cuando hay señal y se ven después sin datos. Los talleres se pueden llenar desconectado y se sincronizan solos al volver la conexión. Está pensado así desde el principio, porque en buena parte del país la señal es la que es.
Si vas a hacer un solo curso, cómpralo suelto: es tuyo para siempre. Si vas a hacer dos o más en el año, la suscripción anual de $800.000 sale mejor —el curso más barato cuesta $500.000— y además te abre los cursos nuevos que salgan mientras esté vigente. Las certificaciones se pagan aparte, salvo en el plan Pro que incluye una al año.
Transferencia, tarjeta, corresponsal bancario o en efectivo en los encuentros presenciales. Cursos y suscripciones se pueden pagar hasta en tres cuotas sin interés. En este bosquejo no se cobra nada: el formulario de inscripción es una demostración y no hay pasarela de pago conectada.
Sí, y no hay letra menuda: los cuatro cursos para estudiantes de bachillerato no cuestan nada, no hay que postular a una beca ni demostrar que no se puede pagar. Se apunta quien quiera, de cualquier colegio y de cualquier ciudad; lo único que se acaba son los cupos de cada cohorte. Lo financian las suscripciones y las cohortes cerradas de empresas — de cada factura a una empresa, el 10% va a Semilla.
Un curso enseña y entrega un certificado de aprobación. Una certificación además evalúa: son programas más largos, con tutor asignado, evaluaciones en vivo frente a una persona y una credencial con código que un empleador puede verificar en línea. Es lo que se pide cuando hay que demostrar una competencia para un empleo. No es un título de educación formal ni una certificación del SENA.
Sí, y sin registrarse. Cinco cursos tienen la clase de muestra abierta completa — con su video, su taller, sus recursos y su quiz. Están marcadas en el catálogo con la etiqueta Clase de muestra.

Deje su número y le avisamos cuando abran las inscripciones de la línea que le interese. Un mensaje, no diez.
O vaya directo a inscribirse en un curso · Sin costo hasta que empiece la cohorte